A diferencia del pensamiento popular, las madres solteras tendrían más tiempo de ocio, dormirían más y realizarían menos tareas domésticas que las madres casadas, dice un estudio estadounidense.

La investigación publicada en febrero de 2018 en la revista Demography se basó en la Encuesta Estadounidense sobre el Uso del Tiempo. En total, fueron 23.088 las mujeres entre 18 y 54 años encuestadas, todas mamás de menores de 13 años que convivían con sus hijos.

A estas mujeres se les realizaron entrevistas telefónicas entre 2003 y 2012, en las que contaban sus actividades las 24 horas anteriores a la llamada.

Luego, se comparó a las madres casadas con las solteras. Los resultados arrojaron que las madres casadas tenían menos horas de sueño, menos tiempo de ocio, y hacían más tareas del hogar que los otros grupos.

Mujer pintando

Además, las madres solteras no sacrificaban tiempo del cuidado de los niños.

La investigación se hizo para probar la llamada “pobreza de tiempo”, en la que la hipótesis era que las madres solteras tenían menos tiempo para ellas mismas. Sin embargo,  las autoras del estudio, Joanna Pepin, Liana Sayer y Lynne Casper encontraron todo lo contrario.

Madres nunca casadas, divorciadas y que cohabitan

En el estudio también se hizo una diferencia entre las madres que jamás se habían casado, las separadas y las que cohabitaban con su pareja.

Madres jamás casadas: Fueron las que mostraron las mayores ventajas, con mayor tiempo de ocio, para dormir y menor tiempo haciendo tareas del hogar.

Madres divorciadas: Dedicaban menos tiempo a las tareas del hogar y más tiempo a dormir, pero menos que las solteras.

Madres que cohabitan: Dedicaban el mismo tiempo al cuidado de los niños, las tareas domésticas y dormían lo mismo que las casadas. Pero tenían mucho más tiempo de ocio.

Por otra parte, también se analizó el caso de las madres solteras que convivían con algún otro adulto, especialmente un familiar (tíos, hermanos, padres). Pero en este caso, las madres dedicaban menos tiempo tanto a las tareas del hogar como el cuidado de los hijos, al ser un apoyo para ellas.

Niña con su madre y sus abuelos

Estos resultados coinciden con otro realizado por investigadores de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología, en los que se demostró que las madres solteras por elección reciben una red de apoyo significativamente más grande que las mujeres en pareja, que viene de su familia y amigos.

Posible causa

El estudio no tiene los elementos necesarios para demostrar las causas de esta diferencia, sin embargo, las autoras creen que una posibilidad es que las madres casadas estén intentando desempeñar un rol tradicional de “buena esposa”.

Según explica a Psychology Today la psicóloga Bella DePaulo, esto se llama “hacer género”, y correspondería a hacer tareas porque forman parte de “la actuación” que su rol demanda.

Madre e hijo

Todo ese tiempo dedicado a las tareas del hogar, a expensas de las cosas relajantes, es una actuación. Es una forma de demostrar lo buena esposa y madre que eres. Sin cónyuge en casa, las madres solteras no sienten la misma presión”, explica.