Convertirse en padre o madre no es tarea fácil. Requiere mucho esfuerzo, dedicación, paciencia y hasta sacrificar el buen dormir con las levantadas en la madrugada para ir a ver al hijo cuando se despierta.

Según el Instituto Europeo de Calidad del Sueño (ESCI), los padres pierden unas 700 horas de sueño el primer año de su bebé, lo que puede ocasionar estrés, cambios de humor e irritabilidad. Además del cansancio en el día siguiente.

Según un estudio del ESCI más de la mitad de los bebés entre los 0 y 12 meses se despierta en promedio una o dos veces por la noche; un 20% lo hace tres veces y un 13% más de cuatro veces. Sólo un 15% de estos bebés duermen toda la noche.

El pediatra Manuel Sampedro, concuerda en las horas de sueño que pierden los padres. Según indica el experto, son entre 400 y 700 horas. 

“Todo padre debería saber que durante el primer año de vida del bebé perderá entre 400 y 700 horas de sueño por los desvelos de su hijo. Los niños no nacen sabiendo dormir, sino que aprenden durante su desarrollo psicomotor”, explica el pediatra.

Aprenden a dormir

Tanto el experto como el ESCI concuerdan en que los niños van regulando sus horas de sueño a medida que crecen. 

Madre y su bebé durmiendo

“Los bebés nacen con dos fases de sueño (REM y profundo) mientras que los adultos tenemos cinco. A medida que el cuerpo crece, va adquiriendo nuevas fases y se debe ir aprendiendo a utilizarlas de manera intuitiva. Conforme el niño crezca, de manera natural disminuirán sus despertares nocturnos”, dicen los expertos del Instituto.

El doctor Sampedro indica que conforme van pasando los años va mejorando sus ciclos de sueño, señalando que a partir de los 6 o 7 meses los bebés comenzarán a presentar un sueño continuado.

¿Qué hacer?

Lamentablemente este comportamiento de los bebés es algo natural y el “aprendizaje” del sueño se va dando instintivamente, sin poder forzarlo.

Por lo tanto, los padres deberán procurar tener una buena organización y conseguir ayuda para que cuiden unas horas al bebé y así puedan tener una “siesta del reparo”.

“Cuando el bebé esté dormido durante el día o cuando esté a cuidado de otro familiar, es el momento para tomar la ansiada "siesta del reparo". La comunicación entre los padres es esencial para definir turnos de atención al bebé y tomar un "tiempo fuera"”, indican desde el ESCI.