Durante las últimas semanas, probablemente te has encontrado con alguna, o varias, quizás demasiadas, polillas en tu casa. Y es que hay una verdadera invasión de este insecto en algunas regiones de Chile, y muchos lo han hecho saber en redes sociales. 

Las noches, cuando afuera está oscuro y nosotros prendemos la luz, es cuando suelen aparecer las polillas, actualmente en masa, pero los expertos llaman a no asustarse, y dejarlas tranquilas, ya que no significan ninguna amenaza y por el contrario, cumplen un rol fundamental en la naturaleza

Tomislav Curkovic, entomólogo de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, aclara que no estamos en presencia de una plaga, ya que las polillas no hacen nada, no atacan nada en nuestros hogares, y simplemente llegan porque buscan la luz. 

Este año hay un poco más de aumento en las densidades de las poblaciones de estas polillas dado que tuvimos un otoño y un invierno más lluviosos, lo que probablemente aumentó la cantidad de biomasa vegetal, que es el alimento para ellas”, dice en Radio U. de Chile, especificando que al existir más alimento es esperable que haya una población un poco mayor que otros años”.

“En la medida que las temperaturas en la noche, sobre todo, en las primeras horas, son elevadas, el vuelo de estos organismos se ve más facilitado”, explica el experto. 

¿Por qué no debemos matarlas?

Muchos tienen el impulso al ver un insecto de matarlo, pero Curkovic advierte que no es necesario, ya que no son perjudiciales en ningún sentido, y además cumplen una función en el ecosistema. 

Tal como lo hacen las abejas, las polillas contribuyen al proceso de polinización de plantas, explica el experto. Por eso no recomienda matarlas, ya que “si yo mato millones de polillas, ahí podría haber algún impacto en el ecosistema”, afirma. 

"Los adultos, tal como las abejas, son polinizadores. Muchas polillas en su estado adulto no son dañinas, y en Chile no hay ninguna que haga daño, más allá de la gente que les tenga miedo por su revoloteo, y porque son algo torpes", explicó en T13.cl

Además, estas no son las mismas polillas que se comen la ropa o que se pueden meter a nuestras despensas. 

“Son estrictamente como la mayoría de las polillas y las mariposas: herbívoras. Vienen del exterior y entran a nuestras casas atraídas por la luz, reitera. En cambio, “las polillas de la ropa son muy pequeñitas, esas miden menos de medio centímetro y efectivamente se están alimentando, en su fase juvenil, de fibra de origen animal o vegetal, de prendas o ropa que haya en nuestras casas", explica el especialista, agregando que estas son similares a las conocidas como “polillas de las despensas” que pueden introducirse a paquetes o bolsas de porotos, arroz, pastas y harinas.

POlillas de ropa

La solución para este experto en el caso de la "invasión" actual de polillas adultas es simplemente cerrar las ventanas, y si las abrimos, apagar la luz para que no lleguen atraídas por ella. 

Además, llama a no preocuparnos si nuestra mascota decide convertirse en cazador y comerse una que otra polilla. "En general los insectos son considerados una gran fuente de proteína, por lo que no le hacen daño a los animales. Las mascotas por instinto comen lo que vuele cerca de ellas. A diferencia de las moscas o abejas, las polillas no tienen nada con qué picar ni son vectores de enfermedades", aseguró el experto.